Iglesia de Moscoso:

Hace tiempo, la Iglesia estaba situada en Santo Paio, situada bastante lejos de su ubicación actual. Se piensa que en aquella época, se solían construir las Iglesias en las mejores tierras. No era precisamente por la calidad de las tierras de Santo Paio, sino más bien por el agua. Moscoso conoció la pobreza del agua, no había mucha agua… Sin embargo allí; había tres nacientes permanentes, tanto de verano como de invierno: la fuente de Santo Paio, la fuente de la “Igrexa de Abaixo” y la de la “Poza da Taguna”. Otra de las razones que explica la ubicación de la primera Iglesia de Moscoso en Santo Paio era la existencia del barrio de San Martiño, lindando con Calvos y Aranza. Si se hubiese construido más en el centro, probablemente los habitantes de este barrio no hubiesen asistido a las misas.

Restos de la primera Iglesia y cementerio de Moscoso

 

La situación actual de la Iglesia se debe a un hombre llamado “O Cabadas” que, ante el descontento de la población de Moscoso, propuso construir una nueva Iglesia en una robleda llamada “O Castañal”. Poseía la mayor parte de esta robleda. La donó muy generosamente. El resto de la robleda estaba dividida en parcelas que poseían otros vecinos, que cedieron mayoritariamente. Fue el primer y decisivo paso para la construcción de la nueva Iglesia, la que hoy todos conocemos.

Situación actual de la Iglesia

 

Esta Iglesia constituye uno de los símbolos de Moscoso, pero siempre detrás del “Carballo do Adro”, un magnífico y centenario roble, resto de la robleda “O Castañal”. Esta Iglesia, además de su increíble belleza, tiene una historia muy interesante. Por ejemplo, en el año 1890, un rayo destruyó la torre de la Iglesia. Se sujetaron las cuatros campanas a las fuertes ramas del roble. El levantamiento de la nueva torre resultó ser muy complicado, debido a la altura y el difícil acceso de la antigua torre. Gracias a todos los vecinos de Moscoso, tanto los que estaban en el pueblo como los que estaban en Brasil, Portugal.